domingo, 22 de marzo de 2015

Oficina de Redacción Literaria Disparatada

                                                              LA BRUJA HILDA



Por las montañas de un pueblo, vivía una bruja, de nombre Hilda. Muy pocos la habían visto, y los pocos habitantes que la han conocido han dejado de ser las personas alegres que eran, incluso marchándose del pueblo.

Por lo que cuenta la leyenda, cuando Hilda era pequeña, era una niña que le gustaba la soledad aunque desprendía mucha alegría cuando estaba con los animales. Jugaba siempre con ellos en el parque, le gustaba intentar cazar una mariposa blanca que casi siempre estaba allí. También le encantaba estar con un gato, al que había llamado León porque decía que era activo y muy peludo como los leones. A la gente del pueblo le parecía extraño que no quisiese jugar con ningún niño y la obsesión que ésta tenía por los animales, pero no era algo que preocupase a los habitantes.

Lo que realmente asustó, y desde entonces el miedo por Hilda aumentó, fue cuando eran las fiestas del pueblo, que se celebraban en el campo para así poder disfrutar del sol. En el momento del baile, Hilda se acercó a un chico muy guapo, para que bailase con ella. Él rechazo su propuesta, además burlándose de ella. De repente el sol desapareció, quedando el cielo cubierto por una gran nube, y Hilda enfadada pronunció en voz alta: “Chanchanchan” y el chico se convirtió para siempre en una iguana.

¡Hilda era una bruja poderosa! En el pueblo desde entonces había mucha tristeza por el  chico. Un hombre del pueblo decidió visitar a la bruja, para pedirle que le quitara el conjuro al chico. Pero esta se negó, es más, levantó despacio su mano y le pegó un cachetón por haberse atrevido de ir a su casa y le dijo que sí se volvía a acercar acabaría como aquel chico.

El hombre cuando llegó al pueblo, contó que Hilda había cambiado mucho. Ahora vestía como lo que era, una bruja, y en su hombro izquierdo llevaba un pájaro, nada guapo, que tenía una oreja cortada y un diente muy grande. A su vez, le acompañaba también una pantera muy veloz a la que le salía un ala. Los habitantes del pueblo estaban aterrorizados; algunos colocaron una silla para sujetar las puertas de sus casas, otros bajaron las persianas de sus ventanas… ¡La alegría desapareció en el pueblo!


Ahora, muchos habitantes afirman que cuando se echa la tarde ven a los terroríficos animales de Hilda andar en libertad por las montañas, otros piensan que es algo fantástico, las típicas historias de cualquier libro de terror, pero la verdad es que sigue siendo un tema delicado para el pueblo y desde entonces nadie se atreve a subir por aquellas montañas.

María Lucas Vinagre, 3º Educación Infantil. 

Oficina de Redacción Literaria Disparatada



Había una vez un niño llamado Adrián. Él era muy guapo, simpático y activo y no le gustaba nada la soledad ni la tristeza.

Adrián estaba en su habitación viendo un libro de animales, ya que era su tema preferido. De un momento a otro, entró su amigo en la habitación y le entregó un regalo. Adrián al descubrir que era un entrada para ir al zoo se puso muy alegre.

El sábado por la tarde Adrián y su amigo fueron al zoo. Pasaron por la zona donde se encontraban los leones peludos, también vieron a las iguanas, las panteras, los monos, los tigres y muchos más animales. Ellos pasaron un día fantástico y para ellos el tiempo paso demasiado veloz. Querían pasar más tiempo disfrutando de los animales.

Cuando Adrián llegó a su casa fue a contarle todo a sus padres que se encontraban en el jardín pero justo cuando iba a comenzar a decirle todo, un pájaro cayó al césped. El niño se acercó para ver que le ocurría y se dio cuenta que tenía hecho daño en el ala. Adrián estuvo curándolo junto a su padre. El pájaro tenía miedo y estaba asustado, por eso Adrián fue en busca de una jaula para que el pájaro estuviese más cómodo. Adrián le puso de nombre Chachachan, ya que se apareció en su jardín como por arte de magia. Pasados unos días Chachachan se recuperó y Adrián lo dejo en libertad porque ya podía volar.
A la mañana siguiente, Adrián se despertó y fue a subir la persiana para ver qué tiempo hacia. Era muy temprano y todavía había muchas nubes en el cielo. Pero al poco tiempo, salió un sol espléndido y Adrián se puso muy contento y empezó a saltar de alegría, ya que irían a pasar el día al campo.

Cuando él llegó al campo se puso a jugar con su bicicleta pero a lo lejos vio un gato y se acercó a él. Al verlo parecía un poco delicado y Adrián fue a buscar comida para darle de comer. Como no sabía cuál era su nombre decidió ponerle Cachetón ya que era de color blanco y tenía una manchita negra en el cachete. Pasado un tiempo decidió ir al parque que había en el campo y en el camino se encontró con un grupo de mariposas muy pequeñas que revoloteaban sin parar y que transmitían mucha alegría debido a los colores de sus alas.


Dentro del parque había una señora que sorprendió mucho a Adrián. La señora era una bruja que parecía muy poderosa. Ella estaba sentada en una silla y tenía los dientes muy blancos y las orejas muy grandes. Adrián se acercó a ella muy despacio porque estaba un poco asustado. Cuando llegó junto a ella vio que era una señora normal pero que estaba disfrazada para jugar con los niños. Cuando Adrián llegó al lugar donde estaba la bruja, ésta le dijo que era un niño muy guapo y que si quería jugar y hacer un baile con ella y con los demás niños. Adrián aceptó y pasó un gran día con la bruja y sus amigos. 

Irene Sánchez Rico, 3º Educación Infantil. 

Oficina de Redacción Literaria Disparatada

                                                       EL MAL DE OJOS DE JUAN  



Os voy a narrar la historia de un niño, cuyo nombre es Juan. 

Juan es una persona alegre, guapo, activo, poderoso; es decir, un niño fantástico. Un día una bruja le echó un mal de ojos. Entonces Juan empezó a cambiar tanto físicamente como en su personalidad. Sus dientes le cambiaron de color, con un color negro oscuro. Sus orejas le crecieron tanto que se parecía a “Dumbo”. Comenzó a tenerle miedo a todo, sentía soledad, tristeza, se sentía pequeño y se veía como un chachachan. Todo le salía mal, incluso un día iba caminando por el parque y un pájaro se le cagó encima, pero es que además se pegó un cachetón. Debido a la mala racha, éste decidió encerrarse en su cuarto, bajar la persiana y quedarse allí hasta que se le pasara el mal de ojos. Estaba pasando por un momento delicado. 

Un día, su madre le dijo que saliese a la calle que hacía un sol esplendido. Juan no estaba muy animado, pero salió. Decidió ir al campo a pasar la tarde y se llevo un libro para leer. Caminando muy despacio, llegó al campo. Allí se encontró con muchísimos animales: veloces panteras, gatos, iguanas, leones muy peludos, mariposas con unas alas preciosas. Éstos animales se portaron muy bien con Juan, le ayudaron y le animaron, incluso bailaron juntos e hicieron un bonito baile. Juan se sentía otra vez en libertad, alegre. Los animales le dijeron que se había vuelto guapo de nuevo, pero él no lo creía. Empezó a nublarse el día y las nubes cada vez estaban más oscuras, por lo que éste le dió las gracias a sus amigos, los animales, y se despidió de ellos antes de que comenzase a llover. Cuando llegó a casa, se fue a su cuarto y se sentó en una silla frente al espejo. Juan se quedó alucinado, se veía otra vez guapo como le dijeron los animales. Éste se sentía feliz y tenía una alegría inmensa al saber que su mal de ojos había desaparecido. 

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.   

Marta González Barrera, 3º Educación Infantil

Oficina de Redacción Literaria Disparatada

                   LA MALVADA BRUJA Y LOS ANIMALES PRISIONEROS.


Érase una vez una malvada bruja muy pequeña pero a su vez poderosa, ya que tenía poderes mágicos, que utilizaba contra todo aquel que se interponía en su camino.
La bruja vivía en un castillo, lleno de soledad, existía una habitación (a la que solo tenía acceso ella), con un libro mágico, una bola de cristal que al observarla a través de una nube que actuaba de espejo contemplaba todo el campo desde su castillo y por último una silla para sentarse.

En el patio de aquel gran castillo tenía un parque en el que encerraba a todos los animales del campo que trataban de arrimarse a su castillo, en el cual no entraba la luz del sol,  pero no solo eso sino que todos los animales estaban hechizados con el poder de la bola de cristal. Tenía como prisioneros a:

Al león de grandes dientes y colmillos afilados, Gruñón.
Al alegre pajarito, Pio.
Al gato veloz, Saltarín.
Y a la mariposa delicada de alas verdes.

La bruja a pesar de sus poderes y de tener a los animales hechizados todas las tardes se acercaba despacio y sigilosamente a controlar a los animales a los que observaba a través de una ventana levantando la persiana con delicado cuidado.

Todos los años en el campo cuando iba llegando la alegre primavera se realizaba el baile en el que todos los animales querían participar. Pero debido al hechizo de la bruja este año se quedarían sin baile.

Una tarde al anochecer en el campo la iguana (Kika), se encontró con una pantera, y está muerta de miedo le preguntó: ¿Cuál es tu nombre? y la pantera respondió: Sasa, se hicieron amigas.

En la mente de Sasa (que era muy lista) se activó el ingenio de engañar mediante una trampa  a la malvada bruja para poner en libertad a los animales del castillo. Y así quitarle la tristeza al fantástico campo. Al día siguiente Kika y Sasa, se disfrazaron las dos de un hombre guapo pero peludo debido a los pelos de la Sasa, al llegar a la puerta del castillo llamaron: chachachan…

La bruja abrió la puerta y al ver que era un hombre se puso muy contenta, (porque nadie la visitaba) tan contenta que se enamoró de él a primera vista, le hizo pasar, pero dijo ¡un momento!: ¿Qué desea usted? Y el hombre respondió quería visitar tu fantástico castillo.

Tal fue el engaño que cuando la bruja se descuidó el hombre de un cachetón en la oreja la adormeció gracias a unas plantas magnificas del campo, se quitaron el disfraz mientras la malvada bruja dormía.

Sasa y Kika liberaron a todos los animales del embrujo rompiendo el hechizo y volvieron a su lugar habitual.
                              FUERON FELICES Y REALIZARON SU BAILE TRADICIONAL.

Bianca Granero Merino, 3º Educación Infantil 



Oficina de Redacción Literaria Disparatada






En un alegre amanecer, no muy tarde, ya resplandecía un sol alegre y unas nubes con formas muy divertidas. El canto de un pájaro en libertad, con su fantástico cantar, acompañaba a mi soledad y tristeza. 

Eran las nueve de la mañana, me asomé a la ventana para observar a una pequeña mariposa que revoloteaba con sus alas de cristal por el campo. Cuando me levanté de la cama, apareció en ese mismo momento mi gato, cuyo nombre era “Rayo” porque es muy veloz y activo. Es un gato muy peludo, pero con un tacto muy delicado y muy guapo. Durante unos instantes no sabía lo que iba a hacer, se subió de un gran salto a la silla donde yo estaba sentado, con alegría comenzó a jugar con mi oreja. En ese instante me dio mucho miedo al estar detrás de mí y al haberme tocado la oreja. Eché a “Rayo” de mi habitación y se lo llevó mi hermana a jugar al parque. 

Mientras me vestía despacio, mis pensamientos se desviaban a la pasada noche, en la que leí un capítulo de mi libro preferido. En él se desarrollan muchas aventuras de una bruja y su iguana. Las aventuras hablaban de una bruja poderosa con un diente de oro, acompañada de Ana, su iguana. En esta aventura la bruja estaba dando un paseo por los caminos de una hermosa selva, en busca de una cueva en la que realizar sus pociones secretas, cuando en medio de un camino apareció un león furioso. El león estaba muy hambriento y tenía ganas de comerse a la iguana pero la bruja lo evitó dándole un cachetón y diciendo las palabras mágicas: 

-¡chan, chan, chan! ¡Desaparecerás ya! -. 

De repente, el león desapareció. La bruja y Ana, siguieron su camino esperando no encontrarse con ningún animal más que se pusiese en su camino, pero diez minutos más tarde apareció una pantera negra con el mismo propósito que el león, pero la bruja hizo lo mismo que con el león, le dio un cachetón a la pantera y pronunció sus palabras mágicas: 

-¡chan, chan, chan! ¡Desaparecerás ya! -. 

Finalmente, la bruja llena de alegría al llegar a su cueva, comenzó un divertido baile alrededor de Ana, la iguana. 

Antonio Rueda Muriel, 3º Educación Primaria

Oficina de Redacción Literaria Disparatada





Era tarde, tenía mucho sueño
y al igual que cuando era pequeño,
mi madre me contaba siempre un cuento.
Este cuento era muy especial
porque tenía una temática muy animal.
Empezaba hablando de un pájaro,
que era más pequeño que un renacuajo,
seguía con un peludo león, que era más poderoso que una manada de osos,
hablaba también de una iguana,
que tenía el color de una persiana,
de un gato muy guapo, que aunque era muy delicado
siempre estaba enfadado,
de una pantera muy veloz,
más que cuando recibes una coz
y de una alegre mariposa
que tenía un ala de color rosa.

Todos iban a organizar una fiesta,
aunque fuese después de la siesta.
La fiesta iba a ser un fantástico baile
amenizada por un dj muy amable.
Además debían ir disfrazados,
para estar menos preocupados.
Llegó el momento de la velada
y se presentó una bruja malvada.
Tenía un solo diente
y  todos pensaron que no era muy obediente,
además de una oreja
un poco maleja.
Su nombre era Piruja la cachetón
y siempre llevaba encima una silla y un gran maletón.
En esa gran maleta llevaba un libro,
el cual contaba ella que era su amigo.
Muy despacio y diciéndole ella “chan chan chan”, se abrió
Elipse: 2
y de allí salió una gran nube de algodón.

Todos los animales estaban boquiabiertos,
al ver el espectáculo de ese momento.
La bruja les habló de muchas cosas
entre ellas de los sentimientos de las personas,
<< soledad, miedo, tristeza>>
 todo aquello que ella quiere que desaparezca
<< libertad, alegría>>
todo lo que ella quería que aumentase cada día.
Al terminar la fiesta, todos sintieron mucha alegría,
 aunque no creían en la brujería,
ella les había enseñado una lección de vida.
Al día siguiente, todos los animales muy guapos vestidos,
 y sobretodo muy activos,
fueron al parque y al campo a buscar a las madres de los niños.
Brillando el sol, las madres escucharon atentas a los animales,
los cuales,
les regalaron a las madres un libro muy especial,
para que se lo contasen a sus hijos las noches que
no podían bien descansar.

Cristina Díaz Velasco, 3º Educación Primaria. 

Oficina de Redacción Literaria Disparatada

AVENTURAS SOÑADAS



Era ya muy tarde, y casi sin darse cuenta dejó caer el libro.

Nada más cerrar los ojos, sus pequeñas alas comenzaron a agitarse, de forma tan veloz que parecía esquivar las nubes y acercarse al sol. Era fantástico, sentía tanta libertad.

Durante su vuelo por el parque, el pájaro se encontró con una alegre y colorida mariposa, que revoloteaba alrededor de una fuente. Rápidamente, intentó peinarse las plumas, limpiarse el pico y ponerse lo más guapo posible. Se acercó a la mariposa, y justo cuando iba a preguntarle su nombre

“¡Aaahhh,  que miedo! ¡Aaahhh, que dientes! ¡Aaahhh, parece un león!” – gritó la mariposa asustada.
El pajarito intentó buscar a la mariposa, para tranquilizarla y explicarle que sólo era un niño que se había acercado a la fuente a beber; pero no la encontró.

El pájaro, disgustado por no haber podido hablar y revolotear con su querida mariposa, decidió parar un momento a descansar. Se posó sobre la oreja de un enorme peluche peludo, que encontró en la entrada de una extraña casa. Su pelo era tan suave y delicado que quedó plácidamente dormido. Despertó con mucha alegría y se sentía muy activo, entonces, comenzó a bailar su vals favorito: ¡CHAN CHAN CHACHAN…CHAN CHAN CHACHAN! De repente, se comenzó a sentir un poco mal, como  mareado, parecía que todo su alrededor se movía.

“¿Me estoy volviendo loco?”- se preguntó el pájaro extrañado.

“¡Oh,  no! Estoy encima de un enorme gato”- exclamó el pajarito casi a punto de vomitar.

Pensó que, quizás, su baile había despertado de algún hermoso sueño al gatito,  sintió un poco de tristeza por ello, y decidió seguirlo para disculparse.

El gato se dirigía despacio hacia el interior de la casa, y el pájaro,  ya con el estómago más asentado, decidió entrar por la ventana, aprovechando que la persiana estaba subida. Al entrar, paró su vuelo en seco, y contempló a una extraña mujer que dormía sentada en una silla. No quiso hacer ruido para no despertarla, al alzar el vuelo tuvo la mala pata, mejor dicho la mala ala, de rozar con su ala izquierda una gran torre de apiladas tazas de cristal, que cayeron formando una gran estruendo.

“¡Rayos y truenos! ¡Qué susto! ¡Maldito pajarraco, fuera, fuera!”- gritaba como loca la señora, mientras lo espantaba con su sucia escoba.

El pájaro asustado salió por donde había entrado, pensando que aquella señora era una auténtica bruja que no había querido escucharlo. Al menos, de la experiencia con aquel gato había concluido que el crucero que tenía pensado para sus próximas vacaciones quizás no fuese lo más apropiado para su estómago.

Sin la alegría que le caracterizaba, el pajarito se adentró en el campo. Las horas pasaban y la soledad que sentía era cada vez mayor. A lo lejos comenzó a escuchar unas voces y decidió acercarse para ver que ocurría.

Una iguana y una pantera discutían porque ambas se creían la más poderosa y guapa de aquel territorio.

“Tienes complejo de lagarta”- gritaba la presumida pantera.

“Tú tienes envidia del verde botella de mi cola”- le recriminaba la enojada iguana.
El pájaro decidió intervenir y les dijo:
-          
              No discutáis, por favor. Aunque, particularmente a mí me dais un poco de miedo, reconozco que ambas sois muy bonitas. Si os seguís enfadando, pronto os saldrán canas y  arrugas, y supongo que no es lo que deseáis.

Rápidamente las dos estiraron la piel, y recomponiéndose tras la discusión, agradecieron los consejos de aquel pajarito. La iguana, que no había quitado ojo a éste, le dijo que no había visto pájaro más guapo que él. Feliz, muy feliz, voló durante las dos horas que le quedaban.

Teresa con un beso y un dulce cachetón, despertó a su hijo. Álvaro al levantarse vio el libro, que debió caer anoche, y sonriendo se dirigió a desayunar.

FIN

Vanesa Sánchez Cuéllar, 3º Educación Primaria.


Oficina de Redacción Literaria Disparatada

Uso de todas las palabras escritas en papeles para crear una poesía, una narración o un breve texto dialógico. La introducción de todas las palabras ha supuesto un juego literario y tienen la idea para ejercerla en un futuro. El resultado está siendo muy bueno y enhorabuena a los escritores de nuestra Oficina. 




El tema fantástico de esta poesía os provocará alegría.
Una tarde de campo un peludo león, mató a un gato.
Pobre gato, cuacó un pato. La tristeza le invadía mientras la pantera se reía.
No era alegría sino miedo al día, a su sol radiante.
La negra pantera de nombre Manuela, solo se sentía alegre en la soledad
De la noche, donde al rugirle a una veloz veja, ¡sí, una veloz oveja! solo se veían sus
dientes, se queja la veloz oveja.

Esta poesía no tiene desperdicio, ya veréis es un vicio.
Del campo pasamos al parque, en el hay una mariposa sonante
Que mediante baile conquista a toda persona andante.
Baile despacio es su momento, un vuelo delicado al son del viento.
Esta mariposa no estaba sola, es una nube se apoyaba una guapa iguana, la iguana Juliana.
Su dueña era una bruja, más conocida como Piruja.
Esta bruja no tan malvada, un día le soltó una cachetada ¡plaf! Sonó esa palmada.
El llanto de la iguana atrajo al hada.
Un hada pequeña, tan pequeña como un botón. Se hacía llamar Guapo pues ella no entendía  por qué no, si un mueble con patas podía ser silla o sillón, ella era Guapo y todos chitón.
Esta fue su explicación.
De repente un pájaro apareció, un tanto chanchanchán, no sabía ni cantar. El hada Guapo se sorprendió y enseguida le ayudó.
Un libro de instrucción y listo, a cantar le enseñó.
Esta historia no termina, continúa en vuestra imaginación. Ahora toca bajar las persianas que el señor nos dio.


Esta poesía sale de la imaginación, no soy una loca sino una niña atrapada en cuerpo de mayor. Escribía y escribía toda esta palabrería con mucho humor, espero haber causado esa sensación y que este humilde escrito atraiga vuestra atención.

                                             Un lío muy lioso, tan grande como un oso.
                           TARA JAABS RODRÍGUEZ, 3º Grado en Educación Primaria

domingo, 15 de marzo de 2015

ORLD

La semana pasada hemos inaugurado la OFICINA DE REDACCIÓN LITERARIA DISPARATADA (ORLD)



Consiste en determinar todas las semanas una didáctica literaria vinculada a la redacción. Los ejercicios de escritura sobre distintos géneros literarios y bajo diversas características, en función de lo abordado en clase, han sido ideados para que colaboren conjuntamente los alumnos del Grado en Educación Infantil y el Grado en Educación Primaria. 

Así, la ACTIVIDAD Nº 1 es PALABRAS EN PAPEL. 

Cada alumno ha escrito dos palabras en dos papeles con su nombre. Las posibilidades que di fueron entre sustantivos y adjetivos. Una vez recogidas todas las palabras aportadas en ambas clases, les indiqué que hiciesen una redacción, con ciertos tintes de humor, basada en algún género literario a elegir. Estoy segura de que saldrá humo para poder encajar todas las palabras en sus textos y será un ejercicio entretenido que va más allá de la mera redacción rutinaria de clase. Pensemos en que cada uno ha hecho su contribución, y podrá ver de qué manera sus compañeros la inserta en sus creaciones literarias. Si dos alumnos coinciden en darme un papel con una palabra igual, dicha palabra debe ser utilizada en sus redacciones en un contexto diferente y con un giro semántico distinto. 

Al tratarse de una oficina de redacción ,y con el ánimo de motivar cada semana a que tengan técnicas y otras estrategias de enseñanza, cada uno de los alumnos tendrá una copia del material que me ha entregado. Se van a dar cuenta de que ninguno va a coincidir en el argumento de su historia. aunque se sirvan de las mismas palabras. El estilo, las figuras retóricas, la morfología, la sintaxis y el género literario que empleen tendrán sello de identidad. 

Esta ORLD junto a las Recomendaciones Literarias se convertirán en una Antología para nuestra universidad a final de curso. ¡La autoría es toda vuestra!



La próxima semana veréis algunos resultados de esta primera actividad llamada PALABRAS EN PAPEL.











Lista de palabras: 

1. Parque y Sol: María Soltero
2. Nombre y Tarde: Antonio
3. Libro y Alegría: Cristina
4. Soledad y Miedo: Vanesa
5. Libertad y Pájaro: Beatriz
6. Iguana y Activo: Alonso
7. Chanchanchan y Cachetón: Tara
8. León y Peludo: María Flores
9. Campo y Gato: Fernando
10. Delicado y Momento: Rocío
11. Fantástico y Pantera: Paloma
12. Guapo y Despacio: Carlos
13. Alegre y Baile: Irene
14. Guapo y Tristeza: Marta
15. Pequeña y Silla: Ascensión
16. Bruja y Poderoso/a: Sara
17. Alegría y Diente: María Lucas
18. Veloz y Mariposa: Ana Belén
19. Persiana y Oreja: Bianca.

Si alguien quiere animarse a escribir con estas palabras, que no dude en ponerse en contacto con nuestra ORLD (Oficina de Redacción Literaria Disparatada)

viernes, 6 de marzo de 2015

I JORNADA SOBRE EL VALOR SOCIAL Y ECONÓMICO DEL PAISAJE. EL ALMENDRO EN FLOR. Feria (Badajoz)





Taller literario sobre el almendro en flor. Fotografía de Virginia Liviano.
Hace una semana, se organizó la I Jornada sobre el valor social y económico del paisaje: El almendro en flor. Fue una actividad planteada por el profesor de Didáctica del medio físico y los seres vivos Don Luis Ramírez Manchón.

Los alumnos de 3º curso de Grado en Educación Primaria decidieron hacerse cargo de todo el peso de su preparación, así como de ser participantes en pequeñas ponencias.

Entre ellas, la asignatura de Didáctica de la Literatura ha servido para crear un taller literario sobre la flor del almendro; la primera flor en anunciar la llegada de la próxima primavera. Partimos del mito de Demophon y Phylis a recitar versos de Carolina Valencia, Jorge Luis Borges, Juan Ramón Jiménez, Rubén Darío, Miguel Hernández...

El día se sucedió con éxito gracias a la implicación, la responsabilidad y la capacidad de trabajo de un curso que disfrutó de los frutos de su experiencia. La interdisciplinariedad estaba servida y, entre otras conclusiones, pudimos ver que el aprovechamiento del paisaje es un reclamo turístico y un recurso motivador para la docencia.

Cartel publicitario del evento 
Castillo de Feria. Fotografías de Virginia Liviano


Llegarán los almendros en flor a tu ventana       
huidos de mi pensamiento,
y el temblor del olivo
que se estremece al paso de la noche.

Clara Janés 

                                                                   Ella, sollozando, se abrazó a mi pecho
                                                                   bajo aquel ramaje del almendro en flor.
                                                                   Velaron las nubes la pálida luna….
                                                                    Después, tristemente lloramos los dos. 
                                                                                                    
                                                                                                             Rubén Darío





Comunicaciones en paneles de nuestros alumnos.